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ARTICULO

Resultados de una auditoría de historias
    clínicas en salud mental

Outcome of an audit of mental health records

José Joaquín MIRA*, Enrique PÉREZ**, Susana GARCIA***, Cordelia ESTEVEZ*** , Ma . Dolores PALACIOS***

 

RESUMEN

En este estudio se realiza uno auditoría de historias clínicas en Unidades de Salud Mentol de un área de salud de lo Comunidad Valenciana. Lo auditoría se basó en un cuestionario estructurado de 11 elementos que previamente habían sido consensuodos por expertos en lo moterio como elementos que definen a uno historio clínico excelente y 2 items odícionoles acerco de/ número de profesionoles que intervenían en lo confección de/ documento y de/ diagnóstico de/ pociente. Mediante muestreo sistemático se realizó por tres auditores lo recogido de datos. El tamaño de lo muestro fue calculado poro un error de/ 7% y un intervalo de confianza de/ 95% en lo opción más desfavorable (p=q=0.50). En total se analizaron 783 historias clínicos. Los resultados sugieren uno muy caecuodo cumplimentoción de los datos en lo historio clínico, escritura legible y alto especificación de los poutos de trotomiento formocológicos. Al mismo tiempo sugiere puntos de mejoro, demostrando lo utilidad de estos aproximaciones poro lo mejoro continuo de lo calidad de lo asistencia sanitario.




ABSTRACT

An cudit of mentol heolth records was conducted in this study. All dato were extrocted from mentol heolth units from the some health district in the Volencion Autonomous Community. Audit wos bosed on o previous study corried out through the Delphi technique, that y¡elded o 11 items questionnoire. Experts considered these items os the best woy to determine the quo1lty of o medicol record. Two oda7tionol items were included in the study: number of professionols who contributed to the wrifing of the document and to diognosis, Three, Quditors collected doto by meons of o systemotic, somplíng. Somple sike wos colculoted for o 7% error ond o confidence leve/ of 95%. Totol number of medicol records reviewed wos 183. Results show on odequote, fillíng in of doto in the medicol records, o legible writing, -ond o good specíficotion of phormocologícol trectments. Audit suggested thot ottention hos olso to be given to some ospects in order to improve the quolity of mentol heolth core.



PALABRAS CLAVE

Solud Mentol, Colidod de lo osistencio, Historio clínico, Auditorío,


KEY WORDS

Mentol Heolth, Quolity of Core, Medical Record, Audit.

INTRODUCCION

La historia clínica es un documento básico en el trabajo de¡ clínico ya que cumple funciones insustituibles tanto para recopilar información sobre el paciente como para la planificación y seguimiento de¡ trcitamiento, Además, se le han atribuido otras funciones como servir de medio de comunicación entre profesionales, de método de defensa de los derechos de¡ paciente, de ayuda a la formación continuado y como material para la investigación (Munarriz y Heimann, 1988; Poch y Talarn, 1991; Sevo, 1992; Badger, Mishel, Biocca y Cordea, 1991).

Sin embargo, pese a la importancia que se atribuye a este documento clínico, suele ser corriente que no existo un gran consenso sobre qué elementos caracterizan a una historia clínica excelente. Por esta razón, se hace necesario revisar periódicamente los criterios y elementos para la confección de una historia clínica, procedimiento que suele basarse en técnicas de búsqueda de consenso. En otras ocasiones, en cambio, logrado el consenso sobre dichos criterios y elementos se hace preciso comprobar hasta qué punto los profesionales que se valen de estos documentos clínicos realizan un uso adecuado de los mismos. En este segundo caso la metodología que se aplica es la revisión de historias clínicas.

La revisión de las historias clínicas es uno de los métodos de evaluación retrospectiva de la calidad de los cuidados (Ellis, Mellsop, Peoce y Wilson, 1987; Norquist, WeJis, Rogers, Davis, Kohn y Brook, 1995; Heinisz et al, 1981; Perlman et al, 1982; Borre¡¡ et al, 1988; Guilién, Varo y Martínez,

1988; Generalitat Valenciana, 1995) que ha demostrado su utilidad para mejorar los procesos asistenciales en diferentes formas (Rosenzweig, 1992). Esta revisión se efectúa, normalmente, merced a la llamado cuditorio.

Podemos definir la auditoría como un «examen sistemático de las actuaciones y decisiones de los profesionales, con objeto de verificar o evaluar, sobre la base de unos requisitos pre-definidos, una actividad o proceso» (Firth-Cozens, 1993). La auditoría clínica, por tanto, es un método de revisión sistemático y de mejora de la calidad de la asistencia brindado a los pacientes con las siguientes características: sistematización, énfasis en la calidad, exigencia en los estándores con los que comparar y normalmente realizado por colegas,

En un trabajo anterior, merced a la técnica Delphi de búsqueda de consenso, se definieron 11 elementos que, caso de estar presentes identificaban, a juicio de un amplio grupo de expertos, una excelente historia clínica en salud mental (Mira et al, 1997), En este estudio se pretende comprobar hasta qué punto dichos elementos están presentes en las historias clínicas que se utilizan en Unidodes de Salud Mentol.


METODO


Se realizó una auditoría de historias clínicas custodiadas en los archivos de todas las Unidades de Salud Mental (USM) de un área de salud. Todos las USM llevaban más de tres años en funcionamiento.

Los historias auditados se obtuvieron mediante un muestreo sistemático de las historias contenidas en el archivo de las LISM. Se definió como único criterio de exclusión la coincidencia de estar ausente la historia en el archivo al estar siendo utilizado en ese momento. El tamaño muestra¡ fue calculado a partir de la fórmula (1), considerando la opción más desfavorable (p=q=0.50), con un intervalo de confianza de¡ 95% y un error de¡ 7% (Mira et al, 1997).

(1) = N Z2 p q / (i2 (N-]) + z1 p q)

donde N: número de historias custodiados en el archivo.

z: valor de Z que corresponde al valor de a fijado (1.96).

p: frecuencia con que aparece supuestamente el parámetro a evaluar.

q: 1 -p

i: error que se preveé cometer.

Para la realización de la auditoría se utilizó un cuestionario estructurado de 13 ítems. 11 ítems se correspondían con los elementos previamente consensuados por expertos a los que se ha hecho alusión más arriba (ver tabla l), Los 2 restantes items se referían al número de profesionales que habían tenido participación escrita en la historia y al diagnóstico principal del paciente. En el estudio citado se partió de una exhaustivo relación de 75 elementos que pueden hallarse en una historia clínica de salud mental para, posteriormente, invitar a expertos a participar en un estudio Delphi mediante el que se logró el consenso sobre los 11 elementos que mejor definen si una historia clínica está adecuadamente cumplimentado (Mira et al, 1997).

Para realizar la auditoría, los primeros 11 ítems contaban con tres opciones de respuesta: NO, Si y NO PROCEDE, Estos ítems han sido introducidos como variables independientes en una serie de análisis estadísticos (Chi-Cuadrado, t-test), Posteriormente, mediante análisis de cluster se clasificaron en grupos homogéneos los 11 elementos de la historia clínica predefinidos (en este caso no se consideró la opción de respuesta NO PROCEDE). En este último análisis se utilizó un método jerarquizado aglomerativo en el que se empleó una medida de proximidad para datos cualitativos. Esta técnica permite establecer agrupaciones o clusters de variables cualitativos para, de este modo, hallar asociaciones entre ellas,

Tres auditores realizaron la recogida sistemático de ¡a información, Previamente a iniciar su trabajo se procedió a su entrenamiento para una correcto y uniforme codificación de los datos extraídos de las historias clínicas. El índice Koppc de acuerdo interjueces fue calculado para estimar el grado de concordancia entre ellos.

En todo momento se salvaguardó la identidad de los pacientes y de los profesionales que intervenían en la cumplimentación de las historias clínicas.


RESULTADOS


Se revisaron 783 historias en total. 156 (19.9%) correspondían a un diagnóstico de trastorno de ansiedad, 139 (17.8%) a trastornos ofectivos (excluido la psicosis maníaco-depresivo), 54 (6,9%) correspondían a un diagnóstico de psicosis (incluido psicosis maníacodepresivo), 17 (2.2%) a dependen

cia/abuso de sustancias tóxicas (alcohol y otras drogas), 16 (2%) correspondían a trastornos de la personalidad, en 139 (17,75%) casos no correspondían a ninguno de los grupos diagnósticos arriba especificados. En los restantes 262 (33.46%) historias no figuraba diagnóstico específicamente (o bien estaba pendiente de diagnósfico definitivo, en curso o se señalaban únicamente presunciones diagnósticas),

Los índices Kappa de acuerdo entrejueces para los elementos de la historia clínica a analizar oscilaron entre 0,45 (aparecen en la historia recomendaciones dados a los familiares de¡ paciente) y 0.92 (se describe tratamiento farmacológico preescrito), Puesto que se trataba de tres evaluadores estos valores se consideraron válidos y se procedió a interpretar el resto de resultados,

En la mayoría (399 historias -51 %-) aparecía la letra de un único profesional. En el resto, el número de profesionales involucrados fueron: 2 profesionales en 278 historias (35,5%), 3 profesionales en 57 historias (7,3%), 4 profesionales en 19 historias

(2,4%), 5 profesionales en 12 historias (1,5%), 6 profesionales en 6 historias (0,8%) y más de 7 (0,5%), Como dato, en una historia habían llegado a escribir 17 profesionales diferentes.

En la tabla 1 se muestran los resultados de la auditoría sobre los 1 1 elementos considerados. La escritura es legible en el 98,4% de las historias revisados. La quejo principal o motivo de consulta de¡ paciente aparece reflejado en el 85,2% de las historias clínicas revisadas, En el 74,9% el curso clínico queda anotado convenientemente tras la consulta, Un 66,4% ha sido diagnosticado y así consta en su historia. Los antecedentes personales de enfermedad mental aparecen en el 50.7% de los casos revisados. No aparece detallado el plan terapéutico en el 50.3% de las historias (aunque si se describe el tratamiento formacológico preescrito en el 54.9% de las historias), En el 55,4% no aparecen detalladas los recomendaciones al paciente, subiendo al 63,5% de no cumplimiento si se trato de las recomendaciones dados a los familiares.

Si tenemos en cuenta el número de profesionales que participan en la confección de la historia clínica hallamos que cuantos menos profesionales intervienen aumento la probabilidad de que se halle detallado el plan terapéutico (t687.87=2.40, p=0,01 7); de que se especifiquen recomendaciones al paciente (t=650.70=3-13, p=0.002); se lleve al día el curso clíni~ co de¡ paciente P681=2.00, p=0.046); y aparezcan detallados en la historia recomendaciones a los familiares del paciente (t650.14=4.38, p=0.0001). En cambio, conforme aumento el número de profesionales que participan en la confección de la historia clínica es más probable hallar que se describa el tratamiento fOrMOCOlógiCO (t6,5=5,62, p=0.0001); conste el diagnóstico principal (t285.59=2.55, p=0.01 I); conste el examen del estado mental del paciente (t104.24=2,98, p=0.004); y aparezcan detallados antecedentes de trastornos psíquicos del paciente (t584.53=5.90, p=0,0001),

Aunque sin alcanzar valores estodísticomente significativos hemos de hacer mención de la tendencia a que conforme aumento el número de profesionales que participan en la confección de la historia clínica la escritura se torno más ilegible (p=0.075).

Con relación al grupo diagnóstico de pertenencia de la dolencio del paciente hemos hallado diferencias estodísticomente significativos en determinados aspectos de la historia clínica. En concreto comprobamos que cuando se trato de trastornos de ansiedad se detalla el plan terapéutico con más probabilidad (y2= 18.69, p=0.0009) y se reflejan en la historia con mayor frecuencia las recomendaciones dados al paciente (X2=22,19, p=0.0001). A tenor de estos datos parece que es menos probable que conste el diagnóstico de depresión (X2=15.45, p=0,003); mientras que se anota más sitemáticamente el resultado del examen del estado mental en el caso de los tras

tornos pSiCótiCOS (X2 = 10. 92, p = 0. 02 7). En la historia se detallan con más probabilidad las recomendaciones a la familia de¡ paciente en caso de los trastornos pSiCótiCOS (X2=16,26, p=0.002); y tiende a detallarse menos los antecedentes de trastornos psíquicos en el caso de los pacientes con diagnostico de abuso de sustancias (X2 = 10. 53, p = 0. 032).

Por último, mediante análisis de cluster obtuvimos el dendogramo de la figura 1 en el que se represento la pertenencia de cada ítem a los diferentes clusters que se van formando en el análisis.

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DISCUSION


Los iniciativas de Revisión de Utilizoción de Recursos han sido variadas y han permitido mejoras en los procesos asistenciales tanto en cuanto a su adecuación como a su eficacia (Lorenzo, 1996). El examen de la historia clínica constituye una de los estrategias más difundidos dentro de esta perspectiva. Este estudio se enmarca dentro de esta tradición.

Este tipo de estrategias basados en la realización de una auditoría de documentos clínicos van encaminados a la mejora continua de la calidad de los procesos asistenciales, existiendo consenso a la hora de afirmar que la adecuado cumplimentoción de la historia clínica denoto una bueno praxis.

En este caso concreto la auditoría ha demostrado que la cumplimentación de la historia es una preocupación en los USM auditadas. Siete

de los once criterios predefinidos como elementos de una historia clínica excelente han sido cumplimentados satisfactoriamente. Hemos comprobado, por ejemplo, que en la inmensa mayoría de los casos el curso clínico es mantenido al día en la historia. Conforme a los criterios preestablecidos de excelencia para este documento clínico hay que hacer mención que, aunque los profesionales de las USM auditados muestran un alto nivel de cumplimentación, existen determinados aspectos que son susceptibles de mejora como, por ejemplo, lo referente a la descripción de¡ plan terapéutico (sí que en cambio aparece más sistemática mente detallado el plan terapéutico si se trato de un abordaje formacológico), las recomendaciones dados al paciente y/o sus familiares y que se hago constar otros antecedentes de enfermedad. Hemos de destacar que, contrariamente a lo que se suele creer, en casi la totalidad de los casos la escritura es legible lo que rompe cierto mito al respecto (aunque la auditoría esté sugiriendo que a mayor número de profesionales que intervienen menos legible resulte la escritura).

La auditoría sugiere que, cuando el número de profesionales que participan en la cumplimentación de la historia clínica aumento, existe un efecto de difusión de responsabilidades de tal modo que disminuye la probabilidad de que aparezcan ciertos aspectos e informaciones relevantes como, por ejemplo, que quede detallado el plan terapéutico, se especifiquen las recomendaciones dados al paciente o se lleve al día el curso clínico, En cierto modo, este resultado pudiera estar sugirien

do que hay que mejorar los actividades de trabajo en equipo. Sin embargo, los resultados de la auditoría llaman la atención sobre el hecho de que el número de profesionales que intervienen en la confección de la historia no significa necesariamente un peor documento clínico, Hemos hallado también que existen aspectos que aparecen con más detalle cuando son varios los profesionales implicados en la atención al paciente.

Tal y como podríamos suponer los resultados del examen del estado mental del paciente y ¡os recomendaciones dados a sus familiares aparecen más sistemáti c a mente cuando se trato de un paciente que padece un trastorno psicótico. Hemos comprobado que es en el caso de los trastornos de la ansiedad cuando los profesionales anotan con mayor sistematización en la historia clínica las recomendaciones dados al paciente y el plan terapéutico a seguir.

Dos puntos son susceptibles de mejora en la confección de la historia en las USM auditados. En primer lugar, existe una proporción mayor de pacientes con sospecha de trastorno depresivo que de otros trastornos pendiente de emitir un diagnóstico definitivo y en segundo lugar, los antecedentes de enfermedad psíquica de pacientes con trastorno por dependencia/abuso de sustancias no siempre constan.

A tenor de los resultados obtenidos mediante la aplicación de la técnico de agrupamiento del análisis de cluster podemos hipotetizar que cuando en la historia clínica aparecen los motivos del alta del paciente en terapia ambulatorio suele aparecer también la quejo principal del paciente por la que acudió a consulta, En estos casos, aunque con una menor ocurrencia, suelen estar detallados en la historia las recomendaciones dados a la familia del paciente, Una segundo agrupación de datos reflejados en la historia viene dado por que se reflejo el diagnóstico principal, se describe el tratamiento formacológico preescrito y se detallan antecedentes del paciente de trastornos mentales. Otro cluster se deriva del agrupamiento de los ítems referentes a si se detalla el plan terapéutico general y se detalla el resultado del examen del estado mental del paciente (ambos aspectos de menor cumplimentación).

En resumen, parecen existir ciertos estilos a la hora de cumplimentar la historia clínica que, al menos, vendrían condicionados por el tipo, de patología que presento el paciente. Aún cuando el nivel de excelencia de la historia clínica haya sido alto, si atendemos a los criterios predefinidos por los expertos, no cabe duda que la ventaja de este tipo de estudios es servir para la reflexión y la mejora continuado del quehacer profesional.

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